¿Qué es esto?

"Esto" intentará ser un espacio de catarsis social para volcar impresiones que me dejan algunas imágenes que se me aparecen en medio de la ciudad o del mundo o de mi mundo. Los temas serán totalmente variados, les advierto. Mi idea (siempre que los tiempos me acompañen) es, además, interactuar con quienes tengas ganas de leerme. Eso sí, no se asusten si de pronto me encuentran filosofando sobre todo tipo de cuestiones, ahí también hay algo de mi esencia.

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miércoles, 8 de febrero de 2012

Publicado en (8300)


Hubo una vez un poeta. Flaco. Escribía poesía con la tinta de una birome o con los dedos resbalando en las cuerdas de su guitarra, no importaba.
Por Soledad Arrieta
Flaco siempre encontraba la palabra exacta de una u otra forma, en el aire, en el humo o en la parte interna de los párpados de un niño que no corre con tu suerte. Componía historias que Subiela podría haber llevado a la pantalla en sus tiempos de buen cine, aunque las imágenes que sus palabras evocaban no podrían haber sido transcriptas al mundo de los sentidos de una forma mejor que a través de lo que cada mente pudiera interpretar.
Flaco soñaba con un universo que nunca llegó a ver. Salían del centro de las palmas de sus manos notas que se teñían de versos con tantos colores como pueden existir. También conoció la anacronía y lo acromático. Observó numerosas espaldas buscando alas que jamás aparecieron, pero le gustaba dibujarlas con carbonilla vieja en las paredes de su imaginación.
Tenía más vidas que otros mitos escritos con un bastón en la arena humedecida de una marea que se fue, pero no pudo. No pudo con su genio y partió hacia quién sabe dónde, tal vez a tomarse unos mates con Negra o a rencarnarse en el poema que todavía no se escribió. O hacia la nada. O hacia la permanencia.
Flaco estará presente cada vez que alguien resbale sus notas en un instrumento ajeno, cuando una persona en cualquier lugar del mundo busque una definición de poeta que no aparezca en los diccionarios ni esté avalada por la real academia. En los tarareos de quienes no rezamos. Pero no lo sabrá.
Flaco sigue ahí, ahora en las computadoras de generaciones tan distantes entre sí, en archivos que se bajan de internet y discos de vinilo archivados, desgastados, con tierra y con más historia que la que ningún escritor consagrado pudo contar. Flaco está acá. Y, al mismo tiempo, impulsivo como es, se va…

10 mundos dicen:

Tango D. dijo...

Siempre estará alumbrando nuestras almas con toda su genialidad, junto a las hojas del viento. Qué lindo escrito, Sol. Impecable. Un abrazo.

Tucumano in London dijo...

QEPD Flaco ... se fue un poeta ...
Muy lindo Sol ...

Pablo
.

El Gaucho Santillán dijo...

Lamentablemente, lo nuestro es pasar.

Pero èl seguirà vivo en cada canciòn.

Un abrazo.

Larabi dijo...

Que En Poesía Descanses
se rie el niño dormido, quizas se sienta gorrion esta vez,
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamas despierto encontrara.

PatoCL dijo...

Me gustó lo que escribistes Soledad sobre Spinetta.

Saludos

Macachines dijo...

ayer escribí esto para el Flaco: http://cuentosdemacachines.blogspot.com/2012/02/las-hojas-de-tus-manos.html

Felis Nasal dijo...

Crecí escuchando a Spinetta, no a Borges...

V. Onoff dijo...

Un saludo y abrazo grande Sole..

Seguimos por acá.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Esa es la vida...se fue el Flaco pero sigue aquí...como siempre. QEPD.
Saludos.

checho dijo...

hay una cierta sensacion de desproteccion ante no se que, pero eso es lo que siento sin el flaco

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